miércoles, 17 de noviembre de 2010

PSICOLOGÍA DE LOS PROCESOS TRAUMÁTICOS


En los inicios de la historia de la psicología el concepto trauma psicológico siempre estuvo ligado al concepto Freudiano de trauma. En su artículo “estudios sobre la histeria” describe el trauma psíquico como el elemento etiológico de la histeria y el síntoma histérico; la manifestación del trauma que había sido llevada hasta el inconsciente donde permanecía sin ser tramitado ejerciendo efectos patógenos (Del Rio, 2000 citado en Galves y otros).

En la actualidad se suele entender por trauma o trauma psíquico a “todo suceso o experiencia muy impactante vivido por un sujeto, que le produce diversos trastornos que  a menudo dejan secuelas. Se habla propiamente de trauma psíquico cuando el desencadenante es de tal intensidad que el sujeto es incapaz de responder adecuadamente (Arnal, 2001 citado en Galves y otros). Es muy frecuente que debido a un trauma ocurra en las personas un TEPT caracterizado por la reexperimentación intrusiva del evento en varias formas sensoriales, evitar recordar el trauma tratando de negarlo y entumecimiento emocional (depresión, somatización, anedonia, y estados disociativos).

La disociación es un síntoma de estrés agudo definido como “... una perturbación o alteración de las funciones normales de identidad, memoria o conciencia” (Salvador, 1995). Cuando se presenta la disociación ocurre una falta de integración de la personalidad. Esta disociación implica la coexistencia de una alternación entre la llamada Personalidad Emocional (PE) que está clavada en uno o más recuerdos traumáticos y centrada en la detección de la amenaza, y una parte llamada  Personalidad Aparentemente Normal (PAN) que está sujeta en intentar llevar una vida normal, evitando de manera fóbica uno o más recuerdos traumáticos, manifestándose en grados de desapego, insensibilización, despersonalización y amnesia parcial o completa (Steele, Van de Hart & Nijenhuis, 2005).

Cada parte disociada de la personalidad puede ser considerada un (sub)sistema de personalidad, siguiendo las ideas de la teoría sistémica (Benyakar, Kutz, Dasberg, & Stern, 1989). Las partes disociadas han sido incapaces de controlar la tensión dialéctica entre la estabilidad y la flexibilidad (o sea, la adaptación ideal). Es por esto que el tratamiento para la disociación de la personalidad está enfocada en lograr una interacción entre las partes (o sea hacia el sistema de personalidad como totalidad), éste trata de estabilizar y reducir los síntomas, trata los recuerdos traumáticos e integración y rehabilitación de la personalidad.

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